N°2 NATURAL DILUIDO

Somos el paisaje que nos rodea. Somos su caos y su decadencia. Somos, también, el tropiezo de un animal, la sequía del último de los ríos. Abrimos heridas que luego no sabemos curar. Dejamos que se desborde aquello que nos intoxica. Así lo evidencian los autores de este segundo número de la revista: nos muestran espacios urbanos y naturales afectados por contaminaciones y desesperanzas.

Un río que guarda mutaciones de animales, edificaciones abandonadas, experimentos que empujan al cuerpo más allá de sus límites. Estas son solo algunas de las imágenes que se nos ofrecen. Los autores piensan el futuro desde la desolación porque el presente mismo se ha vuelto absurdo y triste. Estamos destruyendo algo y no lo vemos, parecen advertirnos. No escriben para que cambiemos, sino para que seamos capaces de comprender, más adelante, la dirección hacia la que hemos empujado al mundo.

A lo largo de estos textos se abre paso la literatura de género, lo abyecto, lo inquietante. Hemos reunido voces distintas que dialogan entre sí: unas por sus afinidades, otras por sus contrastes, pero siempre por la fuerza y las posibilidades que hay en sus palabras. Palabras que nombran, que revelan, que interrogan sin prometer respuesta, porque esa tarea les corresponde a ustedes, los lectores.

Por eso, queremos invitarlos a adentrarse en esta selección literaria y a dejarse atravesar por ella. Después de ese primer encuentro, esperamos que regresen a estos textos cuando la realidad sea demasiado, porque si el mundo habla con crudeza, la literatura no hace sino responderle.