
Un mendigo llamado David Foster Wallace Tengo, en las manos, un sol partido: ojos que se interrumpen con el recuerdo de una casa. Mi niño se desploma, cruza y acaba las vías, como queriendo volverse un camino, como si caminar fuera su marcha o una guerra o, simplemente, perder las manos buscando una llave en los bolsillos…

100924 me asusta perder el monte que recorre las plantas de mis pies y sube por mi espalda me asusta perder el color de mis venas que se enfrían es tan difícil el juego de vivir y tan largo el camino de la desesperanza el monte es azul mis venas son verdes he perdido el N o…

en quito arden los cipreses quito es una brasa que entibia los vientos abre abre la ventana

uno Nuestra historia familiar cuenta que, la única vez que mi madre tuvo una muñeca, esta la acompañó durante solo una noche y desapareció por la madrugada. Era su séptima navidad y por primera vez recibía el juguete que había soñado durante años. Una posesión propia, de nadie más, que no compartir con sus dos hermanos. Se…